Trobada a la xarxa
Només dues paraules: Gràcies, Almena! Tot seguit m'endinso en el cromatisme de la teva veu.
Solo dos palabras: ¡Gracias, Almena! A continuación me adentro en el cromatismo de tu voz.
AL MEDIODÍA
Al mediodía, era siempre al mediodía,
en la frágil hora de las libélulas.
Alas de percalina
planeaban sobre los juncos abrasados.
Las truchas colgaban sus ojos pasmados
en el agua remansada.
La loca tejía. Tejía
coronas de algas con gesto paciente,
con ternura infinita.
Desnuda y cándida hilaba
sin tiempo, sin prisa, babas y risas.
El río le trepaba los muslos, lamía
su pubis florecido de oscuros
pétalos vírgenes.
En el aire zumbaban
solitarios moscones azules.
La loca ya no tejía.
Extasiada
cerraba los ojos. reía, reía...

